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Ser vegano y ser feliz. Respuestas a los tópicos a los que nos enfrentamos a diario los VEGANOS. Parte I

Ser vegano y ser feliz. Respuestas a los tópicos a los que nos enfrentamos a diario los VEGANOS. Parte I

Este post es parte de una trilogía de artículos que irán dirigidos a analizar esos tópicos a los que nos enfrentamos a diario los VEGANOS. Parte de ellos han sido basados en un muy buen artículo que leí hace ya tiempo y con el que me identifiqué desde un primer momento. Con ellos espero servir de ayuda y soporte para que todos esos que empiezan a luchar esa batalla contra la sociedad (que no contra la comida), y que en muchas ocasiones alguien con una mejor verborrea deja un poco en entredicho, por no tener respuesta a todas esas “memeces” con las que intentan desmontar algo que no están preparados para entender, limitados por esas mentes medievales. Estoy seguro de que muchas de las respuestas a esos intentos de ridiculizar y deslegitimar nuestros principios, podréis encontrarlas aquí.

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las personas que empiezan a despertar y que además de la incertidumbre de no saber exactamente que van a comer a partir de ese momento en el que deciden dejar de consumir productos animales o testados en ellos, es la dificultad añadida de que tu vida social tal y como la habías vivido hasta ese momento cambia.

Si eres una persona como yo, que nunca le han faltado argumentos ni capacidad para rebatir las “memeces ajenas”, alguien con cierta elocuencia, agilidad mental y absolutamente convencido de lo que hablo y hago, no te será muy difícil defenderte de esos intentos camuflados de ridiculizar nuestra decisión de dejar de ser injustos con el resto de las especies de este planeta. Pero si por el contrario eres alguien más introvertido, y con una capacidad verbal más limitada, esto te será de gran utilidad.

Hay una cosa de la que parecen no darse cuenta todos esos que se postulan en contra del veganismo, esto no es una moda, ni una elección por preferencia, no es algo que te haga la vida con los demás humanos más fácil (todo lo contrario), esto es por una cuestión de principios y valores, y señoras y señores, cuando alguien creen en sus principios y los defiende a muerte, a es@ no se le puede doblegar.

Es un sentimiento que crece a diario en el planeta, es cierto que el cambio es muy tímido todavía por muchos motivos (de intereses sobre todo), cada vez somos más (no tantos como desearíamos, pero ciertamente, cada vez somos más, y esto ya no parará).

Primeramente voy a aclarar que mi razón para ser vegano es porque es lo justo para el resto de especies. Su uso, tortura, esclavitud, explotación y masacre, no está justificada en ningún aspecto de nuestra vida. El veganismo no es una cuestión de amor (y sí), ni de compasión (aunque algo sí), ni de moda, ni de dieta, ni de ecologismo (aunque indirectamente sí), es una cuestión de JUSTICIA.

  • Vamos al meollo:

Por norma general, cuando alguien te suelta estas perlas, no lo hace con mala intención (repito, por norma general), suele ser por ignorancia. Otra de las posibles razones es que los humanos nos sentimos atacados muy rápido, más cuando nos cuestionan esos pilares sociales sobre los que hemos construido toda nuestra vida mentira. Tendemos a intentar defendernos “desmontando” los argumentos que nos dan, en vez de pararnos a escucharlos y analizarlos.

Ladies and Gents, siempre lo he dicho: “tenemos dos oídos y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos”, y la realidad es que no escuchamos ni la mitad de lo que hablamos (aún sin decir nada). Nos ponemos a la defensiva intentando buscar las brechas en la argumentación de la otra persona, más pendiente de lo que vamos a responder que de entender lo que nos dicen. Nuestra dificultad para empatizar y reconocer los puntos de vista de otros, sumados a la poca predisposición a cuestionar los dogmas que nos han hecho creer desde pequeños, sumados a que prácticamente nadie está dispuesto a hacer nada para cambiar nada en su vida, más aún cuando se les quiere tocar sus vicios alimenticios, dificulta cualquier tipo de diálogo. Es como decirle a un fumador que fumar es malo para la salud y que te respondiera: pues tú respiras aire contaminado por el humo de los coches, como para justificar que fumar no es malo, o que tú por no hacerlo tampoco eres un santo. Fumes o no fumes, fumar es malo para la salud. Es un hecho, no un pensamiento.

Es aquí donde nos encontramos los problemas, pues al encontrarnos con gente que intenta argumentar su defensa con “perlitas” como la anterior, muchas veces no sabemos transmitir el mensaje o estamos ya tan cansados de escuchar las mismas memeces una y otra vez, que terminamos por responder de forma abrupta, o haciendo que el contenido de nuestro mensaje quede eclipsado por la forma de decirlo, con lo que estamos condenados a entrar en un bucle. Ya lo dijo alguien más brillante que yo en su día: “Nunca discutas con un ignorante/imbécil pues acabarás entrando en un territorio en el que se desenvuelve mejor que tú, y terminará haciéndote sentir que te ha derrotado”. “Corrige a un sabio y tendrás un amigo, corrige a un imbécil y tendrás un enemigo”; esto también lo dijo alguien por ahí. Y cómo no, soy alguien muy visceral, apasionado e impulsivo, en muchas ocasiones cometo este error, creo que mi software no vino programado para soportar la estupidez…. Y mis formas me pierden…. Mi tendón de Aquiles sin duda.

Intentemos no olvidar que no estamos transmitiendo algo nuestro, ni defendiendo algo que nos pertenece, sino que hablamos en nombre de todos esos seres que no tienen voz y que lo importante no es salir victorioso del envite, lo que importa es que llegue el mensaje, ir sembrando nuestras semillitas, puede que muchas veces en terrenos estériles e impracticables en un primer momento, pero muchas otras ocasiones nos encontraremos terrenos fértiles en los que nuestra semilla germinará y terminará dando sus frutos. Hay que comprender que no todo el mundo está preparado para entender, ni para dar pasos hacia el cambio por sí mismos, más bien tienen mentalidad de rebaño y sólo necesitan que alguien lo prohíba de forma oficial, o que su entorno cambie en esa dirección, entonces ellos como buenos corderitos del señor, también lo harán, si todo el mundo lo hace pues habrá que hacerlo. Hay gente que no tiene toda la información que vosotros tenéis, o la información les ha llegado distorsionada, o en un momento de su vida en el que no iban a entenderla. Sé que es el mundo al revés, donde nosotros tenemos que justificarnos constantemente por vivir intentado no causar daño animales, pero éste amigos, no es nuestro mundo, somos minoría, muy convencida y difícilmente derrotable, así que debemos hacer eso que nos hace sentir orgullosos y ayudar en lo que podamos altruistamente.

 

Índice de tópicos I:

 

  1. Lo que cada uno elige comer debe ser respetado, yo respeto a los que no comen carne, respetadme vosotros a mí.
    1. Los veganos sois unos radicales y extremistas.
    2. L@s vegan@s os creéis superiores o mejores que l@s demás.
    3. Compartís imágenes muy violentas y desagradables ¿Creéis que es necesario?
  1. ¿Por qué te preocupas tanto por los animales? ¿Y los niños y niñas de África que mueren de hambre? ¿Y la explotación infantil?
    1. Los Asiáticos son unos salvajes, comen perros y gatos.
    2. Tenemos colmillos para comer carne, somos omnívoros.
    3. Los leones cazan gacelas.
    4. Tenéis deficiencia de vitamina B12 y tomarla como suplemento no es natural.
    5. Te van a faltar proteínas / hierro / calcio…

 

  1. Lo que cada uno elige comer debe ser respetado. Yo respeto a los que no comen carne, respetadme vosotros a mí.

Cuando tus elecciones, predilecciones y actos afectan a otros, deja de ser una opción personal. En este caso, afecta a un tercero, el animal, estáis obviando su vida, se le está obviando como individuo.

Imaginaos que en vez de hablar sobre respetar esto, el caso es el siguiente: Que un pederasta le diga a cualquier otro adulto, yo respeto que prefieras un@ adult@, respeta tú que yo elija a un menor. Yo respeto que tú no maltrates a tu mujer, respeta tú que yo sí la maltrate, es mi decisión. La libertad de un individuo empieza donde acaba la del otro, independientemente de cual sea la cobertura o el color de su piel. Una cosa es decidir si comes pasta o arroz y otra muy diferente es elegir algo que supone la tortura, esclavitud y la muerte de otro ser.

Es curioso que alguien que no muestra el mínimo respeto por la vida de todos los seres de este planeta y de sus libertades, nos exija respeto.

¿Quién respeta a ese animal que tú te comes? ¿Quién salvaguarda y respeta su vida? Lo llamamos comida para que sea más fácil aceptar que nos estamos comiendo un trozo de animal que vivió aterrorizado, cautivo, maltratado y ejecutado.

¿Quién nos ha dado el derecho a decidir sobre su libertad, sus vidas, cuándo viven y cuándo muren? Al igual que nosotros, los demás animales quieren vivir y disfrutar sus vidas en libertad y es lo justo dejarles hacerlo, pues es lo único que tienen.

No nos hace ninguna falta que nos respetes a nosotr@s, lo que debes hacer es respetar a los demás animales.

 

  1. Los veganos sois unos radicales y extremistas.

En eso posiblemente tengan razón. Si en una escala donde los torturadores, asesinos, carniceros, ganaderos, toreros, cazadores, etc, están en un extremo, el resto de la población que no matan, ni torturan animales pero les importa una mierda sus vidas (ya que no tienen ningún reparo en comerse un filete, un muslo, jamón, huevos, leche, etc) supuestamente en el centro (pensando para sí mismos que de esta forma no son culpables de lo que sucede) y los veganos tenemos que posicionarnos….. ¡Tenéis razón estamos en el otro extremo! En el de ni matamos, ni torturamos, ni pagamos para que otros hagan el trabajo sucio, para que podamos ir a comprarlos ya muertos y troceados a la carnicería, pescadería, y vamos a hacer todo cuanto podamos dentro de nuestras posibilidades y circunstancias personales para que eso que hacéis algún día llegue a su fin. ¡Sí, somos porque en situaciones extremas de injusticia no queda margen para medias tintas! ¡Somos radicales porque es la única manera en la que se puede luchar contra monstruos! Podéis elegir en que bando queréis estar, nada os obliga a seguir formando parte de un holocausto diario hacia el resto de especies.

Qué curioso que vivamos en un mundo en el que si unos activistas con pancartas (o sin ellas) se tiran en la carretera para impedir que un convoy cargado de reses llegue al matadero para acabar con la vida de esas criaturas maravillosas, atormentadas y aterrorizadas (pues no nos olvidemos de que los animales tienen ese 6º sentido, intuyen qué es lo que va a pasar), ellos son unos radicales y los matarifes que rebanan el cuello de esas vacas, terneras, corderos, etc son simplemente personas normales que se están ganando la vida para darle de comer a sus hijos, sólo es una profesión necesaria para mantener vuestros paladares. ¡Y un mojón!

 

  1. L@s vegan@s os creéis superiores o mejores que l@s demás.

L@s Vegan@s no nos creemos superiores a nadie, de hecho somos veganos porque creemos que todos tenemos los mismos derechos a una vida digna. La mayor parte de los veganos de este mundo no nació siéndolo, eligió en un momento de su vida serlo, por la razón que fuera (en un 80% por el amor hacia los animales). Casi nadie nace vegan@, por desgracia, porque esta sociedad está podrida por todos lados (Y no es culpa de los animales ¿A que no? Y no todo el mundo despierta de la misma forma y de repente, eso es comprensible. Lo que ya no lo es tanto es que una vez que la gente ve la información, sabe lo que hay detrás de su filete o de lo que sea, no haga nada por cambiar, le dé igual, le resbale, ¿en qué os convierte eso? Meditadlo. Detrás de ese sabor que te gusta y que aseguras no podrías vivir sin él, detrás de eso hay vidas, no cosas, individuos, seres que están siendo olvidados, sufriendo y muriendo por un sabor, o un cosmético, o una piel. ¿Sabéis qué es lo peor? Que cambiar y dejar de formar parte de esa cadena de sufrimiento para los animales, que abandonar paulatinamente o de repente, como mejor os venga, el consumo de productos procedentes de animales es muy fácil, solo tenéis que querer hacerlo. Oigo a la gente decir que para acabar con el maltrato animal de cualquier tipo “alguien debería hacer algo”, pues tenéis razón, ese alguien sois todos y cada uno de vosotros…. Esto no es algo de los políticos, los gobernantes, los demás. Es algo de cada un@, cada día, en el supermercado, en la boutique, en la tienda de maquillaje y productos de aseo, o dejando de pagar por atracciones donde utilicen animales para diversión humana. No os odiamos por no ser vegan@s, pero necesitamos (y sobre todo los animales) que os informéis, recapacitéis, penséis en que detrás de esos productos y sabores hay vidas que están siendo torturadas y masacradas, que valoréis qué es lo justo, y qué podéis hacer para contribuir a cambiar sus injustamente menospreciadas vidas. Es inmensamente frustrante que estando perfectamente informados no hagáis nada para cambiarlo.

 

  1. Compartís imágenes y vídeos muy violentas y desagradables ¿Creéis que es necesario?

Sinceramente, SÍ. Es la única manera en que la gente reacciona, para bien o para mal. Si tan sólo un 10% de las personas a las que les molesta realmente eso, me refiero a las que les duele lo que ven, no a las que les molesta ver algo que no quieren ver, porque prefieren seguir en su burbuja comiendo lo que les gusta sin que nadie les recuerde que eso que engullen era aquel animal que gritaba por su vida en el matadero, si únicamente un 10 o menos, un 5% de ellos empezaran a cambiar para que eso que ven y les duele terminara algún día y yo puedo contribuir a ello, ¿Qué queréis que os diga? PUES SÍ, MERECE CADA PEQUEÑO ESFUERZO QUE HAGA, por muy desagradable que le resulte al resto. Porque a fin de cuentas, esas imágenes y esos vídeos son lo que hay detrás de los trozos de animales muertos que os coméis, detrás de vuestros zapatos y/o bolsos, detrás de vuestra máscara de pestaña, de vuestro champú, detrás de los huevos y los yogures. Si te molesta verlo, o te afecta, o te hace sentir mal o incómod@, deberías replantearte que es lo que estás comiendo o llevando puesto. Una imagen de un campo de fresas, o de repollos no te genera repulsión, ¿O sí?.

 

  1. ¿Por qué os preocupáis tanto por los animales? ¿Y los niños y niñas de África que mueren de hambre? ¿Y la explotación infantil?

“Estamos en ello y ayudaremos en esa causa en la medida de nuestras posibilidades actuales”.

Pues claro que sí, esos son asuntos gravísimos de igual modo, y hago cuanto está en mis manos para por lo menos lo que yo hago no les afecte a ellos. Por lo menos si no puedo acabar con el hambre en el mundo, no contribuyó a que pasen aún más hambre o sean explotados. Pero es que habláis de las vidas de los niños de África o de la explotación infantil como si fuera prioritario sobre el tema animal, y no tiene por qué serlo, puede ser abordado de la misma forma, como las cosas tan terribles que son.

Lo que sucede es que aceptaría ese argumento si de verdad lo utilizarais porque vosotros sois activistas pro-derechos de los menores, pero lo que pasa es que lo usáis para desviar la atención del problema del que estamos hablando. Que exista un problema chungo (hay millones) no quita que la situación de los demás animales sea menos chunga. Es como hablarle a alguien del problema de la tauromaquia y te salga con que por la calle hay mendigos que no tienen qué comer. Pues sí, ese problema también es muy grave, pero que todavía a día de hoy se torture en público a un animal para el disfrute de los más animales aún de las gradas….. Además, yo intento dar limosnas siempre que me encuentro algún mendigo y jamás pagaría por ir a los toros, y condenó públicamente siempre que puedo que se permitan en este u otros países actividades bárbaras y medievales con animales y voto a los que apuestan por ayudas sociales contra la exclusión ¿Qué haces tú al respecto?

Ser activista por los derechos de los animales no quita serlo por otras causas, o no hace que seas menos consciente o solidario con el resto de los problemas que sólo afectan a humanos. No nos alegramos de que existan niñ@s Camboyan@s cosiendo ropa para multinacionales, no. De hecho much@s vegan@s nos involucramos en un montón de causas humanitarias, y por salvar el planeta.

La lucha activa o pasiva contra las diversas opresiones que sufren los animales tanto humanos como los no humanos, no son luchas separadas y/o opuestas, son luchas que perfectamente podrían abordarse conjuntamente, pues tienen un mismo origen, la falta de respeto por otros seres y sus vidas y libertades.

¿De verdad queréis hacer algo para acabar con el hambre y la sed en el mundo, la deforestación, etc?

Pues os vamos a dar algunos datos y si eso ya sacáis vosotros la conclusión.

Para producir un solo kilogramo de alimento se necesita, en el mejor de los casos (y de entre los ejemplos utilizados en la fuente de esta información), 197 litros de agua. Puede parecer no demasiada cantidad de agua, pero es que nos referimos a la producción de azúcar de caña. Si seguimos examinando las necesidades de agua, veremos cómo para producir un kilo de fruta se necesitan más de 300 litros de agua, y seguiremos subiendo hasta la carne de bovino, que necesita más de 15.000 litros de agua por kilo producido.

Consumo de agua par producir lo que comemos - mi fitness coach

 

La verdad es que cuesta creer que la producción de un solo kilogramo de carne de vaca necesite el gasto de 15.415 litros de agua, y sobre todo en comparación con la carne de oveja, cerdo o pollo (aunque hay que tener en cuenta que las vacas consumen agua para producir leche, también). Lo que de verdad revela la diferencia tan abismal entre necesidades de agua (o en agua por kilogramo de producto) es que si redujésemos el consumo de ese tipo de carnes, la demanda de agua a nivel mundial decrecería de forma dramática.

Por coger otro dato, más del 85% de la producción de cereales del mundo se destina a alimentar a animales de granja para que éstos sean comidos por humanos. Para producir 1 Kg de carne de vaca, esta se tiene que comer de 10-15 Kgs de cereal, que podrían ser consumidos directamente por muchas personas. 10-15 Kgs de cereal dan para mucha gente. Igual es un gasto inútil de comida y recursos que podrían usarse de otra forma ¿No?

La ganadera es ‘la industria más destructiva del planeta’: es la provocativa tesis expuesta, por ejemplo, en el exitoso documental producido por Leonardo Di Caprio “Cowspiracy”.

Debido también al crecimiento de la población y del ‘bienestar’ en nuevos países, las previsiones dicen que en 2050 el consumo de carne crecerá en un 73% y el de los productos lácteos en un 58%.

La huella ecológica de la dieta ‘carnívora’ es evidente en muchos factores (producción de gases de efecto invernadero, consumo hídrico, consumo de suelo, contaminación) y con resultados tan graves como para que parezca casi inofensivo el impacto de todas las otras actividades humanas.

Ya en 2006, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) avisó que los gases de efecto invernadero procedentes de la ganadería son más peligrosos que los del sector del transporte. Las deyecciones de los animales representan el 37% de las emisiones globales de metano, un gas de efecto invernadero 70 veces más potente y dañino del dióxido de carbono.

Así que permitidme que dude de vuestra legitimidad a la hora de cuestionar nuestras luchas cuando vosotros no hacéis nada en vuestras vidas diarias ni por los demás animales, ni por quienes mueren de hambre, ni por nadie. Y si de verdad hacéis algo por esas causas, vayan por delante mis disculpas y felicitaciones, no somos tan diferentes aunque todos debemos mejorar.

 

  1. Los Asiáticos son unos salvajes, comen perros y gatos.

¿Qué queréis que os diga al respecto yo que tengo 2 perros y 4 gatos en casa? ¿Que me parece atroz? No os quepa duda, pero no más atroz que comer vacas, cerdos, conejos, gallinas, pavos, terneras, corderos, potros, etc.

Ese doble rasero moral con el que juzgamos a unos y a otros, aparte de ser injusto, no tiene ningún fundamento, pues está demostrado que el coeficiente intelectual realizadas a diferentes especies animales sugieren que los cerdos son inteligentes, reconociéndolos como uno de los animales más inteligentes del mundo.

Es más, según un estudio de la Revista Internacional de Psicología los cerdos a menudo pueden ser más astutos que los perros y están en el mismo nivel intelectual que nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés.

El proyecto de investigación aspira a darle otra perspectiva a estos animales, que tradicionalmente se han visto sólo como fuentes de carne. Es financiado por Farm Sanctuary y forma parte del proyecto “Someone not Something” (Alguien, no algo), de la misma entidad. Además estos animales se encuentran entre los más rápidos de la naturaleza en aprender. Tanto o más que delfines o primates. Son capaces de abrir y cerrar puertas, guiar a rebaños de ovejas, ¡e incluso jugar a videojuegos con un joystick!

Su inteligencia se compara con la de niños de tres años de edad.

Si en vez de ser animales fueran niños de 3 años, ¿Sois capaces de imaginaros lo que deben sentir desde que nacen hasta que los asesinan? Y aun así en un rato os comeréis un trozo de animal muerto o algo procedente de él.

“Hemos demostrado que los cerdos comparten una serie de capacidades cognitivas con otras especies altamente inteligentes como los perros, chimpancés, elefantes, delfines, e incluso los seres humanos”

Las gallinas se muestran angustiadas cuando creen que sus polluelos están en peligro. Tratan de protegerlos de cualquier amenaza y sólo vuelven a calmarse cuando se aseguran de que ya no hay peligro.

Las vacas de la industria láctea se angustian y entristecen profundamente cuando sus terneras son separadas de ellas a los pocos días de nacer. Luego lamentan la pérdida de sus pequeños durante días y días mugiendo desgarradoramente y llorando. Incluso se sabe que otras compañeras se acercan a las afligidas madres y tratan de ayudar a consolarlas. Tienen excelentes habilidades para resolver problemas de lógica. Y una vez que dominan cómo resolver un problema lo celebran dando saltos, moviendo sus colas y corriendo alegremente. Sienten rencor hacia quienes les han hecho daño, recordando perfectamente la situación traumática vivida.

Lo que pasa es que estáis adoctrinados para pensar de esa manera y dar por sentado que las vacas, cerdos o pollos son para comer y los perros y gatos son para ser mascotas. Os han hecho pensar que eso es lo normal. Yo no siempre fui vegano, pero llegó un día, un momento en el que decidí que yo no iba a formar parte nunca más de esa cadena de sufrimiento y muerte.

¿Qué creéis que pensarán de nosotros los hindús cuando nos ven comernos las vacas, o los musulmanes cuando comemos cerdos? ¿Qué pasa, que lo que nosotros pensamos es lo correcto y lo que piensan ellos no porque ellos son más salvajes, menos evolucionados o quién sabe qué? Pues no, es sólo que nos han maleducado haciéndonos creer que los animales como pueden ser vacas, terneras, toros, caballos, cerdos, conejos, pollos, pavos, peces, etc, están ahí para servirnos de comida y punto.

¿por qué ser vegano? - Mi fitness coach

 

  1. Tenemos colmillos para comer carne, somos omnívoros.

Vamos a aclarar una cosa. Sí, somos omnívoros, porque podemos sintetizar y obtener nutrientes tanto de productos de origen vegetal como de origen animal, nuestro proceso de evolución como especie ha hecho ello posible, pero eso no significa que sea imperativo hacerlo. Por lo tanto no quiere decir que necesitemos comer animales y vegetales. Si comiéramos heces conseguiríamos, aparte de enfermedades, nutrientes, porque somos omnívoros, pero no necesitamos comerlas. Nuestros antepasados prehistóricos tuvieron que adaptarse a vivir en zonas donde escaseaban los vegetales, debían elegir entre vivir o morir de hambre, cosa que ni se parece a nuestra situación a día de hoy, es muy diferente tener que matar un animal y comérselo para sobrevivir que coger una bandeja de filetes en un supermercado, o sentarse a pedir una hamburguesa o pescado. Una cosa es la supervivencia de una especie sin alternativas, y otra muy diferente es lo que hacéis y por qué lo hacéis los que coméis animales muertos y sus derivados. Volviendo al asunto de la dentadura de los carnívoros, omnívoros u herbívoros en comparación con la nuestra.

Para no enrollarnos en descripciones que cada uno interpretará según quiera, vayamos a una comparativa en imágenes para que quizás y sólo quizás quede un poquito más claro. Y veréis que nuestra dentadura además de otras cosas, se parece más a la de cualquier herbívoro que a la de cualquier carnívoro u omnívoro.

Dietas Veganas - Mi Fitness Coach
¿Qué, seguís manteniendo eso de que somos omnívoros? O es más bien que nos hemos tenido que adaptar para sobrevivir en entornos que no siempre favorecían un solo tipo de alimentación.

 

  1. Los leones cazan gacelas.

Ya que os ponéis tiquismiquis, vamos a ser exactos. Los leones no cazan gacelas, son las leonas las que las cazan. Dicho esto vayamos al asunto; para empezar las leonas sí son animales carnívoros y cada punto de su anatomía los delata en este sentido. Carecen de una inteligencia suficientemente evolucionada hasta el punto de haber desarrollado moral y ética. Tampoco tienen criterio ni la capacidad de valorar las consecuencias de sus actos hacia los demás animales. Aunque pudieran, carecen de estudios científicos sobre nutrición y opciones o alternativas que podría haber. En el preciso momento en que el ser humano, mate a una presa con sus manos, la desgarre con sus dientes y se la coma así tal cual cruda con pelaje, nervios, tendones, etc, podrá considerar que es carnívoro o que está diseñado para comer carne. Si nos comparamos a un león porque queréis justificar vuestra barbarie, ¿por qué no nos comportamos en todo como ellos, por qué no saludamos a otras personas olisqueándonos el culo, o por qué no nos lamemos los culos, y si nos cargamos a los cachorros de otros humanos como parte de nuestro comportamiento? No, no somos leones ni estamos hechos como ellos, ni haremos nunca lo que hacen ellos, ni podemos compararnos con ellos. Compara tus manos con las garras de un león, o tu dentadura con la de un león o la de un oso pardo (omnívoro de verdad) o un oso panda o un gorila (herbívoros). Tampoco es comparable tu intestino o estómago al de una leona. No necesitas comer carne. L@s león@s sí, su cuerpo, sus patas, sus garras, sus dientes, su aparato digestivo…… Todo en ellos está hecho para hacer lo que hacen, nosotros no.

 

  1. Tenéis deficiencia de vitamina B12 y tomarla como suplemento no es natural.

¡Un momento, en tu vida te has preocupado por tus niveles de vitamina B12, y mucho menos de los de otra persona, y de repente prestas atención a la nuestra!….No, por supuesto que suplementarte con ninguna cosa es lo que se considera, natural o por lo menos no en el mundo animal…. Y me lo viene a decir alguien que bebe refrescos, usa gomina o laca, se maquilla, fuma o bebe alcohol, o ambas cosas, toma leche enriquecida con calcio + vit D, come helados, chicles, etc…. Sinceramente: ¡Iros a dormir anda!.

El problema del déficit de vit B12 es que la fabrican bacterias que se encontraban en las tierras donde crecían los vegetales, frutas, cereales y legumbres, pero debido a la agricultura convencional actual, cuyo principal objetivo es el de producir los mayores márgenes de beneficios y minimizar pérdidas por plagas de insectos, etc, para lo que deben utilizar, pesticidas y fertilizantes que matan esas bacterias que antes producían la vit. B12. Y si quedara alguna fabricando B12, con los procesos post-recolecta y procesado de los alimentos, no llega al consumidor. En los demás animales igual, comen piensos enriquecidos con vitamina B12, puesto que no pastan libres y si lo hacen, los suelos carecen de esas bacterias, salvo muy raras excepciones. Es decir, la vitamina B12 de los suplementos de herbolario, es la misma que echan a los piensos de los animales de granja que se come la gente o en los cereales de desayuno o zumos, etc. La fabrican bacterias en laboratorios y estos la venden a las fábricas de piensos o a los herbolarios.
Nosotros preferimos comprar un suplemento en el herbolario a echárselo a un pienso, criar hacinados, torturar y alimentar a animales con ese pienso, asesinarlos y obtener la B12. Es que los veganos somos así de zumbados, estamos para que nos encierren y tiren la llave.

 

  1. Si no coméis carne, ni huevos, ni leche, os faltarán proteínas, calcio, hierro, etc.

En este caso nos encontramos en el mismo punto que en el caso anterior. Dile a alguien que eres vegano y de repente todos son expertos nutricionistas.

De repente todo tu entorno saca el repertorio de conocimientos sobre nutrición y necesidades biológicas de nuestro organismo. Si coméis animales nadie se preocupa, pero como dejéis de comerlos, de esta no pasáis… Quizás, o puede que los que de esta no pasen seáis vosotros.

Fijaros en algo, los hospitales no están llenos precisamente de gente vegana, están repletos de gente que come cadáveres animales, se bebe la leche que era para amamantar a sus terneros, o becerros, fermentan esas leches y se ponen finos de quesos a tope de grasas saturadas, y acaban en el hospital, porque se comieron una ensalada… Pero como a un vegano se le ocurra ponerse malo, ¡paren el planeta! “¿lo veis? es por las carencias que tiene y por eso cogió la gripe cuando ya todos sus amigos la tuvieron hace semanas”. Pero en el caso de Pepe que tiene el colesterol por las nubes, ha sufrido ya un cáncer de colon y padece de gota, nada de eso es debido al consumo de cadáveres animales.

Os voy a decir algo que quizás haga que vuelva a resurgir Pompeya para volver a caer. “No necesitamos comer proteínas”.

Sí, así como lo oís. Lo que necesitamos son los aminoácidos que componen las cadenas de proteína, no la proteína en sí. ¿o qué creéis, que la proteína de vaca pasa a formar parte de nuestros músculos, así directamente?

Para los que todavía no lo sepáis las proteínas son unos macronutrientes que están formados por una secuencia de aminoácidos con una estructura y composición concreta dependiendo de qué tejido formen parte (músculos, piel, pelo, huesos, ojos, uñas, ADN, etc). El músculo de una vaca (o sea lo que vosotros llamáis filetes) está formado por una secuencia de aminoácidos con una estructura diferente a la de los músculos de un humano, por lo tanto si nuestro organismo necesita ciertos aminoácidos para fabricar o regenerar fibra muscular dañada, buscará en nuestra sangre aminoácidos, y sabéis qué, le dará igual si la arginina, o la valina o cualquier otro aminoácido viene de un pez, de un huevo, del pollo o del guisante.

La única diferencia en este caso es que nuestro organismo para metabolizar la proteína animal, debe realizar unos procesos de descomposición de las proteínas animales que dejan residuos tóxicos, responsables de que nuestro cuerpo invierta gran parte de su esfuerzo diario en neutralizar la acidez del medio producida por esos residuos.

La única pega es que la gran mayoría de las proteínas vegetales son incompletas, o sea tienen uno o varios aminoácidos limitantes. Esto significa que de los 9 aminoácidos esenciales (los que el cuerpo no es capaz de fabricar por sí mismo. Aunque sí las hay completas: la espirulina, la soja, los garbanzos, algunos tipos de alubias, los pistachos, la quinoa, las semillas de cáñamo o el amaranto tienen “proteínas completas”. También las espinacas, aunque en muy pequeña cantidad. La solución es combinar cereales con legumbres por ejemplo, y así obtendríamos todos los aminoácidos equivalentes a comer proteína animal.

Es cierto que de haber comido animales muertos troceados, huevos, leche, pescado y demás toda la vida, pasar a comer lechuga únicamente, os acarreará deficiencias más leves o más severas. Pero si os alimentáis correctamente, preocupándoos por reeducaros sobre como debéis alimentaros, aprendiendo de dónde se consigue cada nutriente en el mundo vegetal, os aseguro que no tendréis ningún problema, es más, vuestro cuerpo empezará a florecer y a desintoxicarse de los desechos metabólicos de origen animal que tanto daño producen en el cuerpo a largo plazo.

Si no sabéis qué hacer para comenzar una vida vegana sin sobresaltos, ni carencias, preguntad sin miedo a cualquier vegano, o experto en nutrición vegana, veréis que además de haceros un favor a vosotros mismos y a muchos seres vivos, le alegraréis el día a ese vegano.

 

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