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La Celulitis. Parte I

Antes de empezar a hablar de la celulitis, voy a explicar un poco qué es la piel y sus particularidades.

La piel es vital para nuestra salud y bienestar globales. Además de actuar como primera línea defensiva del organismo frente a bacterias y virus, la piel sana mantiene el equilibrio de líquidos y contribuye a regular la temperatura corporal. Es muy sensible y reconoce desde el toque más suave hasta el dolor.  Es el órgano más grande y visible, que cubre casi 2m² y representa casi 1/6 de nuestro peso corporal. El estado de la piel puede ejercer un impacto significativo sobre nuestra autoestima, y la celulitis trae de cabeza a muchas mujeres ya que afecta a su vida y relaciones sociales, además de otros factores, que podremos tratar en otro artículo.

La piel, órgano dinámico constantemente cambiante, se compone en tres capas principales: epidermis, dermis y subcutis o tejido subcutáneo, cada una de las cuales está formada por varias subcapas.

Epidermis

La epidermis, como capa más externa que vemos y tocamos, nos protege frente a toxinas, bacterias y pérdida de líquidos. Consta de 5 subcapas de células llamadas queratinocitos. Estas células, producidas en la capa basal más interna, migran hacia la superficie de la piel madurando y experimentando una serie de cambios.

 

Dermis (o cutis verdadero)

La dermis es la capa media de la piel, gruesa, elástica pero firme, compuesta de 2 subcapas: El estrato reticular y estrato papilar.

Los principales componentes estructurales de la dermis son el colágeno y la elastina, tejidos conectivos que confieren fuerza y flexibilidad y son los componentes vitales de la piel. Estas fibras están impregnadas de una sustancia de tipo gel (que contiene ácido hialurónico), que posee una gran capacidad para fijar agua y contribuir a mantener el volumen de la piel.

El estilo de vida y factores externos como el sol y los cambios térmicos ejercen un impacto sobre el colágeno y la elastina y sobre la estructura de la sustancia circundante. A medida que envejecemos, nuestra producción natural de colágeno y elastina declina y disminuye la capacidad de la piel para fijar agua.

 

Subcutis (o hipodermis)

La capa más interna de la piel que almacena energía mientras almohadilla y aisla el cuerpo. Se compone principalmente de:

  • Células adiposas (adipocitos): Agregadas entre sí en grupos de tipo almohadilla.
  • Fibras colágenas especiales (llamadas septos tisulares): Ablandan y esponjan los tejidos conectivos que mantienen juntas las células adiposas.
  • Vasos sanguíneos.

El número de células adiposas que contiene el subcutis difiere en las distintas partes del cuerpo. Por otra parte, la distribución de las células adiposas también difiere entre hombres y mujeres, lo mismo que la estructura de otras partes de la piel.

LA CELULITIS

La celulitis es una enfermedad metabólica que afecta en mayor proporción a la mujer. Está caracterizada por cambios funcionales y fisiológicos del tejido conjuntivo (tejido fibroso) junto con trastornos circulatorios e hipertrofismo de las células adiposas.

Este problema incluye siempre un componente lipídico, vascular y otro conectivo, siendo estos los tres elementos que forman al tejido celulítico.

Etapas de desarrollo de la celulitis

La celulitis se va formando en diferentes etapas o fases y así se llega entonces a la desestructuración del tejido subcutáneo.

  • Primera etapa: La microcirculación venosa y linfática se enlentece, lo cual provoca vasodilatación.
  • Segunda etapa: Esa vasodilatación, hace permeables a los vasos venosos y linfáticos y así sale líquido al medio exterior (espacio intersticial).
  • Tercera etapa: Ese líquido, se vuelve denso y espeso, lo cual dificulta el intercambio de nutrientes entre las células grasas y los vasos. Las células adiposas crecen en tamaño porque no pueden eliminar sus residuos o productos de desechos a la circulación. Esa hipertrofia adiposa puede inducir incluso al estallido del adipocito, volcando así su contenido graso al exterior.
  • Cuarta etapa: Se genera una fibrosis. Una red que encierra a las células grasas, a los vasos venosos y linfáticos. Esta red dificulta aún más en intercambio nutritivo entre células. Por otro lado, esta red fibrosa también comprime a las terminaciones nerviosas y a las células grasas produciendo dolor. Por otro lado, esta red fibrosa también comprime a las terminaciones nerviosas y a las células grasas produciendo dolor.
  • Quinta etapa: La evolución de la fibrosis genera macro nódulos, dando lugar a la apariencia externa de la celulitis o “piel de naranja”.
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Bien, pues visto lo anterior, vamos al grano, al tema que nos ocupa: “La celulitis y cómo eliminarla”.

Como puedes ver los septos se fijan a la capa profunda de la piel por debajo, y la dermis por la parte de arriba. Lo que sucede entonces es que al hipertrofiarse los adipocitos en la hipodermis y en la capa de reserva de grasa de la piel, los gránulos formados por grupos de adipocitos hipertrofiados empujan la dermis hacia arriba, menos en los sitios donde están fijados los septos, lo que hace que en algunas zonas se produzcan pequeñas montañitas y en otras pequeños hoyos. Esto es lo que se conoce como piel de naranja.

Por lo tanto si mediantes dieta y ejercicio conseguimos reducir el tamaño de esos gránulos grasos y tonificar al mismo tiempo los músculos que se encuentran pegados a la fascia que los recubre, y que es donde se unen los septos, conseguiremos hacer desaparecer ese aspecto de piel de naranja. No creáis que sólo con ejercicio y sin dieta podéis eliminar esa piel de naranja, o a la inversa, dieta y sin ejercicio. Os adelanto desde ya que dieta y ejercicio son dos aliados inseparables en la lucha contra ese “rompedero” de cabeza que tanto os atormenta.

 Sabemos que si tienes celulitis, tus estrógenos están disparados, tus células de grasa se han liberado, han comenzado a aumentar…y si no haces algo al respecto, no hará otra cosa que empeorar y volverse más difícil cada vez deshacerse de ellas.

Lo que tenemos es un círculo vicioso que entra en bucle, cada vez que la formación de nuevas células grasas o adipocitos se activa, estas nuevos adipocitos hacen de inductores a mayores niveles de estrógeno en el organismo, por lo que este proceso se retroalimenta. He aquí la razón por la que la formación de la celulitis puede descontrolarse.

 Pero…… ¿Por qué a algunas mujeres les afecta más la celulitis que a otras? Pues debido a que algunas mujeres controlan y regulan sus niveles estrogénicos más y mejor que otras, de manera voluntaria y/o voluntariamente.

Si a esto le sumamos que lo más seguro es que sufras un desequilibrio hormonal, entonces es más que probable que tus niveles de colágeno sean bajos, pues mal asunto, ya que a no ser que hagas algo para remediarlo, la situación no hará más que empeorar. Y aunque esto es otro tema, sin colágeno tu piel envejecerá más rápido, con lo que las esperanzas de mejora se reducen exponencialmente.

 La gravedad de la celulitis se incrementa por la retención de líquidos intersticiales o “congestión” como es más conocida.

 Este proceso se agrava por la acumulación del líquido, que envuelve a los adipocitos y que se torna más denso debido al contenido volcado en él por los adipocitos rotos y los residuos de éstos que el organismo no puede eliminar. Todo esto lleva a un peor drenado linfático y a una peor circulación, por lo que aún empeora más.

 Las investigaciones recientes, aseguran que los estrógenos son los responsables de la celulitis. Pues, he aquí la llave para revertir todo el proceso y conseguir que consigas deshacerte de esta pesadilla llamada “celulitis”. Ya que con una dieta orientada a reducir tus niveles de estrógenos de forma natural y algunos otros tips que te daré a continuación, podemos ganarle la batalla.

Ya sabes qué es, cómo se produce, cuáles son las causas y lo mejor de todo, cuál es la llave para su eliminación.

Consejos para eliminar la celulitis:

Altos niveles de insulina se traducen en un aumento de la celulitis. ¿Cómo evitar esos altos niveles insulínicos?

Sabemos que tus niveles de insulina suben cuando ingieres dosis “grandes” de Carbohidratos, y que la hormona del crecimiento promueve la lipólisis (quema de grasa). Ambas hormonas son antagonistas o contrarias, por lo que si la insulina sube, la hormona del crecimiento no ejerce su función lipolítica. ¿Cuál es nuestro objetivo entonces?….. ¡Pues reducir mediantes una alimentación correcta esos picos de insulina que boicotean nuestra lipólisis! ¿Cómo? ¿Pues cómo va a ser?……Eliminando casi por completo la ingesta de alimentos como las pastas, ciertos arroces, el pan, los azúcares simples, o reduciendo el consumo de patatas, batata, etc… Los excesos de azúcar en sangre hacen que el colágeno que forma parte del tejido fibroso de la hipodermis pierdan elasticidad con lo que

No te preocupes por tu energía, pues con una dieta balanceada tendrás todo lo que tu cuerpo necesite.

 ¿Es cierto que la sal (o niveles un poco altos) es una aliada de la celulitis? ¡Verdad de la buena!

De todos es sabido que un exceso de sodio en el cuerpo hará que retengas líquido subcutáneo, por lo que no hace falta ser un detective para saber que cuanto más liquido retengamos en la piel, mayor será la presión que los gránulos de grasa ejerzan hacia arriba en la dermis, con el consiguiente agravamiento de las “montañitas”.

¡Pero cuidado, esto no significa que debamos comer todo sin sodio! Pues el sodio es necesario para nuestras funciones vitales, e imprescindible para nuestras sesiones de ejercicio dirigidas a eliminar esa celulitis que tanto odiamos. Todo en su justa medida y equilibrio.

  Hasta aquí con este episodio de la celulitis. Continuaremos en “La Celulitis. Parte II”.

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