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FATIGA ADRENAL Y EL DESAJUSTE DE NUESTRO RITMO CIRCADIANO


FATIGA ADRENAL Y EL DESAJUSTE DE NUESTRO RITMO CIRCADIANO

¿Os acordáis de que en los artículos anteriores hablamos de los ritmos circadianos y de nuestro reloj interno?

El ritmo circadiano es como nuestro reloj biológico que controla los cambios que se producen en el cuerpo y la mente durante el día. Es un ciclo de 24 horas que genera cambios a nivel físico, mental y conductula, como pueden ser comer, beber, trabajar, dormir, hacer ejercicio, y que viene marcado por la alternancia deldía y la noche, o para ser más exactos, por la luz y la oscuridad (ya que desde que existe la electricidad, las horas de luz y oscuridad se han visto alteradas.

¿Recordáis que dijimos que nuestros hábitos de vida, trabajo, deportivos y alimenticios podían modificar esos ritmos y la gestión hormonal de nuestro cuerpo? ¿Os acordáis también de que dijimos que nuestro cuerpo segregaba ciertas hormonas dependiendo de en qué situación nos encontráramos?

Pues bien, esas modificaciones que el cuerpo debe hacer, incluso teniendo que ir al límite para poder hacer frente a lo que nosotros lo sometemos, muchas veces durante semanas, meses, años o incluso décadas, termina derivando muchas veces en problemas de salud. En esta ocasión hablaremos de un “problemilla” que a pesar de que muchos sectores de la medicina tradicional se resisten a aceptar como enfermedad o síndrome, ahí está y se ha convertido en “la epidemia silenciosa del siglo XXI”.

¿QUÉ ES LA FATIGA ADRENAL?

La fatiga adrenal es un síndrome, o lo que podría ser lo mismo, una serie de síntomas que aparecen cuando las glándulas suprarrenales no funcionan de forma óptima o fuera del ritmo circadiano. Por ejemplo, al despertar en nuestro cuerpo se producen sustancias químicas como podrían ser hormonas que preparan nuestro organismo para hacer frente a nuestra vida durante las horas del día y al anochecer lo propio para que descansemos y nuestro cuerpo pueda centrarse en repararse.

Una de las hormonas que el cuerpo produce por la mañana es el cortisol, cuya secreción se desajusta si se sufre de fatiga adrenal. Nuestro cuerpo produce menos cortisol que de costumbre, o en cantidad insuficiente, llegando incluso a invertir su patrón de producción, que en circunstancias de salud normales es alto por el día y bajo por la noche. En la fatiga adrenal, el cortisol es bajo en el día y alto por la noche.

Se caracteriza por un profundo cansancio físico y mental, que no encuentra alivio en el sueño ni el descanso ocasional, apatía y malestar general y procesos que podrían considerarse depresivos. No tiene un sector de población exclusivo si atendemos a la edad. Cualquier persona, puede sufrir de fatiga adrenal en algún momento de su vida.

Generalmente, se desencadena en momentos de nuestra vida en los que por circunstancias personales estamos sometidos a altos niveles de estrés, prolongados en el tiempo que se convierte en algo crónico, o por recurrir muy a menudo a estimulantes de para hacernos más eficientes en nuestro trabajo, actividades deportivas o en nuestra vida en general. Haciendo que nuestras glándulas suprarrenales se agoten y o funcionen deficientemente o se paren prácticamente.

Se calcula que el 80% de la población mundial muestra síntomas de fatiga adrenal.

LAS GLÁNDULAS SUPRARRENALES ¿Qué son y cuál es su función?

Son 2 glándulas, más o menos del tamaño de una almendra que se encuentran exactamente encima de cada uno de nuestros riñones. Entre las hormonas que fabrican se encuentran el cortisol, la adrenalina, Noradrenalina, DHEA (Dehidroepiandrosterone), que hacen posible que nuestro organismo pueda reaccionar a las situaciones, requerimientos, tareas o peligros de la vida cotidiana de una forma saludable y flexible. Su agotamiento hace que éstas afecten de forma negativa a nuestro cuerpo.

El cortisol es una hormona vital, y necesitamos que ésta funcione correctamente porque de ella dependen muchas otras funciones corporales. Sus funciones principales son incrementar el nivel de azúcar en la sangre (glucemia) a través de la gluconeogénesis, suprimir el sistema inmunológico y ayudar al metabolismo de las grasas, proteínas y carbohidratos. Por lo que en situaciones de estrés, cuando nuestro cortisol está por las nubes se tiende a engordar (acumular grasa).

El cortisol y la adrenalina son necesarios para ayudar al cuerpo a reaccionar ante el peligro, los retos, los miedos, etc. gestionando nuestra obtención de energía para ello, aunque cuando estas situaciones de estrés, problemas que nos angustian, pocas horas de sueño, de descanso, el abuso de los estimulantes para contrarrestar la falta de energía por no descansar bien, etc, los niveles de estas hormonas se mantienen tan altos y durante tanto tiempo que afecta negativamente nuestro cuerpo creándonos problemas graves de salud. Si no lo gestionamos bien, tanto el estrés como nuestros períodos de descanso o nuestros abusos de café, Red Bull, Tauritón… el cortisol y la adrenalina terminan causándonos graves problemas. Al cortisol se la denomina la hormona del estrés y es la única hormona que aumenta su nivel con el paso de los años. El exceso o escasez del cortisol terminará causando problemas de salud.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA FATIGA ADRENAL?

El estrés crónico (intenso y prolongado durante mucho tiempo) es el principal factor causante de la fatiga adrenal. Cuando sometemos a nuestro organismo a épocas de estrés intenso, en el que además se suman escasas horas de sueño y mal descanso, nutrición deficiente, a lo que además añadimos que cada vez tomamos más café y demás porque sino no conseguimos comenzar el día, ni mantenernos despiertos a media mañana frente al monitor del trabajo, ni somos capaces de vencer el sueño a mediodía tras el almuerzo sin la dosis de café, las glándulas suprarrenales no pueden cumplir adecuadamente con tales exigencias de ese estrés, ya sea físico o emocional, lo que lleva a una disminución de la cantidad de cortisol disponible o se pierden las oscilaciones de los niveles de cortisol naturales marcados por nuestro ritmo circadiano.

Existen factores que además del estrés afectan de forma significativamente negativa a la función de las glándulas suprarrenales, como son la falta de sueño, el abuso de estimulantes, el tabaco, las infecciones agudas, etc…

Otra de las causas puede ser el exceso de inflamación/oxidación por las toxinas, y éstas no sólo vienen de fuera, sino también de dentro. Durante los producción energética de las mitocondrias se producen radicales libres y oxidación, que en circunstancias normales nuestro organismo mantiene a raya, pero si la inflamación/oxidación aumenta (por mala dieta, los excesos de entrenamiento u otras cosas, por ejemplo), o las enzimas que controlan la oxidación no funcionan bien, el cerebro tendrá que tomar una difícil decisión: o bien “ralentiza la velocidad” (el metabolismo) para de este modo reducir el estrés oxidativo, o bien no lo hace y como consecuencia la oxidación sigue aumentando, corriendo el riesgo de sufrir una acidificación extrema de nuestro organismo  pudiendo llevar incluso a la muerte. Puesto que la prioridad del cuerpo es sobrevivir, sólo cabe reducir la oxidación/metabolismo. ¿Cómo? Mediante el eje hipotálamo-tiroideo-adrenal y al reducir el metabolismo es posible que ganes peso, tengas menos energía y tu deseo sexual se reduzca a cero…pero sobrevivirás, y de eso se trata ¿no?

¿CÓMO SE DETECTA O DIAGNOSTICA?

Los test de saliva suelen ser los más usados por su facilidad de extracción y eficacia. La extracción de saliva ha de tomarse a diferentes horas del día: sobre las 6 a.m., 12 p.m., 6 p.m. y 12 a.m. que posteriormente serán enviadas y analizadas en un laboratorio, porque el cortisol es una hormona que no se mantiene estable durante todo el día, sino que fluctúa dependiendo de la hora y de nuestras acciones diarias, normalmente bajan por la noche y aumenta a partir de la mañana temprano, alcanzando el nivel más alto entre las 2 y 4 de la tarde.

Si respondes afirmativamente a 2 ó más de las siguientes afirmaciones, antes de acudir al médico puedes hacerte una prueba en casa para así cerciorarte de que en efecto sea muy probable que sufras de fatiga adrenal.

  • Bajo nivel de energía durante el día
  • Te cuesta muchísimo salir de la cama
  • Baja función tiroidea (hipotiroidismo)
  • Incapacidad para bajar de peso
  • Baja o ninguna libido
  • Presión arterial baja
  • Cuando te pones de pie te sueles marear (esto puede ser un síntoma clave para darte cuenta)
  • Antojos de sal y azúcar
  • Ansiedad, agotamiento mental, y / o depresión
  • Bajos niveles inmunológicos (te resfrías o enfermas muy seguido)

Párate frente a un espejo en un cuarto muy oscuro (mejor hacerlo por la noche) durante al menos 20  segundos.

  1. Mira hacia el espejo sin pestañear.
  2. Usando una linterna mantén la luz al nivel de los ojos y por un lado de tu cabeza apuntando a tu rabillo de ojo. Cerca de 20 cms. de distancia para evitar daños a los ojos.
  3. Mueve lentamente la luz alrededor de tu cabeza hacia tu nariz, permaneciendo a 20 cms. de distancia en todo momento.
  4. Detener una vez que la luz está en un ángulo de 45 grados hacia la retina. La luz no debe apuntar directamente en tu ojo, sino que debe venir en ángulo. Pista: no te debes sentir como un ciervo deslumbrado con los faros de un coche.
  5. Sostén la luz fija y contar el tiempo que la pupila puede mantener la contracción, hasta 20 segundos. Una vez que comience a “pulsar”, temblar o pierda la contracción, la prueba ha terminado.

Cuando los adrenales están saludables las pupilas se contraen y se mantienen así, pero cuando hay cansancio de los adrenales, se contraen pero después de 25 segundos o menos se vuelven a dilatar.

Cómo leer los resultados de la prueba

0-4 segundos (Agotamiento Adrenal)

5-10 segundos (Fatiga Adrenal)

11-19 segundos (Disfunción suprarrenal)

20 + segundos (Función suprarrenal óptima)

¿PODEMOS REVERTIR LA FATIGA ADRENAL DE FORMA NATURAL?

Naturalmente que sí y para ello debemos tener en cuenta 2 factores principalmente:

  • El estilo de vida:
  1. Dormir: Muchas de las personas que sufren fatiga adrenal han dejado para el final de su lista de prioridades el dormir, y eso se puede hacer según que circunstancias y durante algún tiempo si las razones son de extrema necesidad, pero termina pasando factura. Pues bien, para revertir esta fatiga adrenal, dormir tiene que pasar a ser prioridad número 1 en vuestra vida, hasta que os curéis, tened en cuenta que una fatiga adrenal es un problema de salud que si no se mejora o cura, puede desencadenar en problemas aún más graves, incluso un infarto… Irse a la cama y listo para dormir de 9 a 10 p.m. cada noche durante al menos uno o dos meses. Después del primer mes, y dependiendo del grado de tu fatiga adrenal, podrás ser más flexible en el horario de irte a dormir, pero igualmente temprano, dormir entre 7 u 8 horas, acostándose no más tarde de las 10 debido a que el sueño más reparador ocurre normalmente antes de la una de la mañana.
  2. Abandonar el ejercicio intenso: Dejarlo durante al menos un mes, si acaso algo de ejercicio suave y antes de las 6:00 p.m.
  • La alimentación (que incluye suplementos nutricionales para ayudarnos en dicha tarea).
  1. Toma el desayuno correcto: Un desayuno alto en proteínas para disminuir la fatiga adrenal, no más tarde de 30 minutos después de despertarte te ayudará a mantener los niveles de cortisol.
  2. La sal es muy importante en estos casos ya que debido a que el cortisol reduce los niveles de aldosterona, (la hormona que maneja el nivel de sal en el cuerpo), nuestros niveles de sal disminuyen, y como el sodio es importantísimo en las contracciones musculares, pues nuestros músculos serán menos fuertes y estarán más cansados. Además el sodio es esencial para tener la presión arterial saludable. Pon sal a tus comidas y/o añade una pizca de sal a cualquier té o agua que tomes, pero que sea sal de calidad.
  3. Con fatiga adrenal tu cuerpo es incapaz gestionar eficientemente los niveles de sal y glucosa en la sangre, por lo que para tener esto controlado es mejor comer cada vez que el cuerpo te lo pida… No es momento de restricciones calóricas. Las comidas deben centrarse en vegetales, grasas saludables y proteínas de calidad. Los hidratos de carbono deben provenir de frutas frescas, verduras de raíz y verduras ricas en almidón o frutas como los plátanos. Nada de zumos envasados o azúcares y granos ya que causan trastornos en el nivel de azúcar en la sangre. Dietas bajas en HIDRATOS… ni hablar en un par de meses.
  4. Ni cafeína ni alcohol.
  5. Comer grasas saludables como el aceite de coco, aguacate y aceite de Oliva, o como fuentes animales (aunque no las recomiendo) la yema de huevo orgánico y de animales alimentados con pasto. Evita todos los aceites vegetales (girasol, de maíz etc), ni productos procesados “bajos en grasa”.
  6. Bebidas energéticas. La taurina, cafeína y guaraná en bebidas como: Monster, Red Bull, Burn y 5-hour ENERGY, generan una falsa sensación de bienestar pero que lejos de corregir la disfunción de las glándulas suprarrenales, la empeora.

SUPLEMENTOS NATURALES QUE NOS AYUDARÁN A SUPERAR LA FATIGA ADRENAL

Abscorbato cálcico: Forma no ácida de Vitamina C, que proporciona una cantidad útil de calcio, adecuado para quienes tienen problemas intestinales. La vitamina C participa en el sistema inmunitario, sistema nervioso, absorción del hierro, protección del daño oxidativo y disminución del cansancio y la fatiga.

Vitamina C: Necesario en la producción de cortisol, adrenalina y dopamina.

Vitamina B1 (Tiamina): Es esencial para la conversión de los hidratos en energía en las células. La principal función de los hidratos es la de abastecer de energía, y más concretamente a los músculos, cerebro y sistema nervioso en general para la conducción de las señales nerviosas.

Vitamina B5 (ácido Pantoténico): Destaca su participación en los procesos de obtención de energía a partir de los alimentos, así como en la producción de colesterol, de otras grasas esenciales y de algunas hormonas esteroideas. Es importante de cara a permitirnos rendir lo suficiente cuando debemos adaptarnos a retos que requieren esfuerzo, ya que participa en la extracción de energía a partir de nutrientes, y también participa en la regulación hormonal. Por otro lado, el ácido pantoténico también colabora en la síntesis de acetilcolina, que es un elemento que nuestras neuronas utilizan para comunicarse entre ellas (neurotransmisor) y en la de la melatonina, una hormona relacionada con nuestra regulación del sueño.

Vitamina B6: Además de para fabricar cerca de 100 enzimas diferentes activas en casi todos los tejidos del cuerpo y contribuir a la metabolización de proteínas, los aminoácidos, los hidratos de carbono y las grasas. Se requiere para la producción correcta de neurotransmisores norepinefrina, GABA, dopamina y serotonina. Se usa en la fabricación de hormonas adrenales.

N-Acetyl Tyrosine: Es un aminoácido que tiene propiedades estimulantes. También puede mejorar la memoria, la comprensión y la resolución de problemas. Es necesaria para la síntesis de sustancias químicas como la serotonina, que es un neurotransmisor cerebral que a veces se llama la “hormona de la felicidad” y puede aumentar su estado de ánimo y ayudarle a dormir por la noche.

Adrenal Glandular: Suplemento a base de tejido Adrenal bobino, que supuestamente alivia la fatiga, la tensión y el agotamiento de los factores de estrés de todos los días. (Lo pongo en esta lista porque se utiliza, pero yo lo desaconsejo y creo que con todos los demás suplementos enumerados en este listado se consiguen incluso mejores resultados)

L-Carnitine L-Tartrate: Mejora el flujo de oxígeno a los músculos. Además está directamente relacionada con la conversión de los ácidos grasos en energía para ser usada por nuestro cuerpo y por consiguiente nuestra energía mejorará significativamente, lo que ayuda a acelerar el proceso de recuperación. Además, aumenta los niveles hormonales de testosterona y la hormona de crecimiento.

Extracto de raíz de Eleuthero (Eleutherococcus senticosus): Conocido como ginseng siberiano, es una hierba adaptógena (no estimulante) capaz de prevenir los efectos físicos y químicos de estrés.

Extracto de raíz de licorice (Glycyrrhiza glabra) o Ácido glicirrícico: Ayuda al cuerpo a regular de manera más eficiente el cortisol dando así un descanso a las glándulas suprarrenales. Es una de las principales hierbas adaptogénicas para reducir el cortisol.

Rhodiola rosea (Raíz de Rhodiola): Se considera una hierba adaptógena, lo que significa que actúa de maneras no específicas para aumentar la resistencia al estrés. Aumenta la capacidad de trabajo mental, la fuerza y la vitalidad. Disminuye la cantidad de catecolaminas y corticosteroides liberados por las glándulas suprarrenales durante el estrés.

Bacopa (Bacopa monnieri): Tiene un efecto calmante y reduce la ansiedad.

Vitamina B12: Ayuda a la producción de energía y el mantenimiento y reparación de las células rojas.

Magnesio: Se toma antes de acostarse para combatir el insonmio nervioso.

Zinc: Niveles bajos de este mineral influyen negativamente en la fatiga.

NADH: Está considerado el antioxidante más eficaz. Aumenta la producción de energía celular.

Coleus Forskohlii: Estimula los receptores suprarrenales para aumentar los niveles de AMP (Monofosfato de Adenosina) en las células sin que sea necesaria la presencia de hormonas como la Epinefrina, y por lo tanto aumentarán nuestros niveles energéticos sin que sigamos agotando nuestras cápsulas suprarrenales. Asimismo el AMP regula nuestro tiroides.

DHA: Los Omega 3 ayudan forman se utilizan en la síntesis de muchas hormonas, entre ellas algunas suprarrenales. Además nos previenen del daño oxidativo.

Maca Andina: La raíz de maca es una hierba adaptógena, lo que significa que ayuda sólo cuando se necesita., cuando se utiliza constantemente, tiene el poder de nutrir y estimular el hipotálamo y la glándula pituitaria que a su vez aportan equilibrio a las glándulas suprarrenales. Este proceso ayuda a los que sufren de fatiga suprarrenal a sentirse mejor y tener menos síntomas.

Ashwagandha: Tiene propiedades adaptógenas ayudando a nuestro cuerpo a lidiar con el estrés. Estimula el sistema inmune, apoya la mejora del funcionamiento de la tiroides, mejora la capacidad cerebral, y regula los descensos o subidas bruscas de cortisol.

Selenio: Combate el hipotiroidismo. El selenio interviene en el funcionamiento de la glándula tiroides y en la regulación de las hormonas que produce, por lo que su acción contribuye a la prevención del hipotiroidismo y beneficia al crecimiento y desarrollo adecuado del metabolismo.

Bueno amig@s , si vosotr@s padecéis este síndrome, que actúa silenciosamente y que por la infinidad de síntomas que presenta a todos los niveles, en la mayor parte de los casos los médicos ni diagnostican, o lo hacen de forma incorrecta abordando únicamente los síntomas con fármacos, en vez de tratar el tema desde diferentes ángulos con pautas tanto farmacológicas si fuera necesario, como mediante alimentación y suplementación natural, además de tratar de corregir el origen conductual de ese desajuste hormonal, espero que este artículo como todos los demás que publicamos en nuestro blog de www.mifitnesscoach.com os sirva de ayuda, o por lo menos como punto de partida inicial para que vosotr@s mism@s continuéis documentándoos y profundizando más en el tema.

Si os ha gustado no olvidéis darle a me gusta y compartir, nunca sabéis a quién podéis estar ayudando.

Jose Leiras (Mi Fitness Coach)

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